| 1 |
Establecer rutinas claras |
Organiza el día con horarios específicos para ayudar a mantener el enfoque y reducir la incertidumbre. |
| 2 |
Proporcionar instrucciones simples |
Da instrucciones paso a paso, utilizando un lenguaje claro y directo para facilitar la comprensión. |
| 3 |
Uso de recordatorios |
Emplea alarmas, notas adhesivas o aplicaciones para ayudar a recordar tareas importantes. |
| 4 |
Establecer metas cortas |
Divide tareas largas en objetivos pequeños y alcanzables para evitar la sobrecarga. |
| 5 |
Crear un ambiente sin distracciones |
Minimiza ruidos, objetos llamativos o interrupciones para favorecer la concentración. |
| 6 |
Fomentar pausas regulares |
Incluye descansos cortos entre actividades para ayudar a liberar energía y mantener el foco. |
| 7 |
Reforzamiento positivo |
Premia los logros y comportamientos adecuados para motivar y fortalecer la autoestima. |
| 8 |
Proveer estrategias de organización |
Introduce herramientas como listas de tareas, carpetas de colores o agendas para gestionar actividades. |
| 9 |
Ser flexible |
Adapta los métodos y actividades según las necesidades individuales de cada persona. |
| 10 |
Colaborar con la familia |
Trabaja en conjunto con los cuidadores para asegurar coherencia entre el hogar y otros entornos. |